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La luz del sol a través de mis párpados era demasiado fuerte. Era lo único que me podría haber despertado. Al abrir mis ojos, era tan deslumbrante que tuve que parpadear varias veces para que todo dejara de verse nublado. Me incorporé en la cama, y al hacerlo, sonreí para mí misma, pues algunos músculos se sentían adoloridos. Quizá por el ejercicio de la noche anterior. Mi compañero de ejercicios nocturnos ya no estaba a mi lado. Pero todo era un desastre. Almohadas, sábanas, ropa, todo estaba en el piso. Con cada elemento un recuerdo saltaba ante mis ojos. Lea ropa, cuando Jun había roto mi blusa. Un zapato, cuando casi se cae al intentar quitárselo al mismo tiempo que me cargaba a la recámara. Las almohadas... que no recuerdo haber aventado al piso. Pero quizá en algún momento mientras me tenía pegada al reposo de la cama. Las sabanas, que yo misma decidí aventar al piso, después de la tercera vez tanto Jun como yo habíamos hecho que se elevara la temperatura del cuarto. Y para dormir abrazados, por supuesto que teníamos que tener solo un cobertor. Así que las sabanas nunca fueron opción. Me recosté con la sonrisa mas satisfecha del mundo antes de buscar de nuevo mi celular.

 

Aún estaba a tiempo para arreglarme para ir a trabajar pero.. ¿Donde estaba Jun? Me cubrí con las sabanas que estaban en el piso como si fuera un burrito y salí de la recámara. No había señal de Jun hasta qu.....

5.

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- "¡¡¡Min-ah!!!" - Gritó Jun, mientras me sorprendía abrazándome y cargándome por la espalda

- "Jajajaja buenos días tú...." - Voltee a verlo, y traía el cabello escurriendo de agua. - "¿Se puede saber de donde vienes?" - Le dije mientras intentaba sacudir su pelo.

- "Me estaba bañando, seguías dormida así que no quise despertarte..." - me dijo mientras inclinaba su nariz sobre la mía.

- "Jajaja estaba muy cansada.... de hecho, todavía me duele un poco la espalda...." - Jun rió y se sonrojó al mismo tiempo. El sabía que era el culpable. - "Pero claro no te preocupes sigue riendo... de cualquier manera también tengo que arreglarme para el trabajo."

 

- "Mmmmh. Pues en ese caso...." - No terminó la frase para inclinarse a besarme, el olor a shampoo y jabón aún salían de todos sus poros.

 

- "Jajaja ¿en ese caso qué? Creo que los dos tenemos cosas que hacer hoy..." - Le intenté decir... mientras no mostraba ni la más mínima resistencia a que me llevara de nuevo a la recámara.

- "Lo sé, pero.... no tardaremos mucho."

Su 'no tardaremos mucho' se convirtió en poco más de una hora de todo tipo de caricias... y un poco más, que siguieron hasta la regadera de nuevo, y Jun no se quejó ni un segundo de que tomaría otro baño después del primero. La dualidad de Jun fue mucho más presente en la mañana. Por la noche, no había sido agresivo.... Pero al mismo tiempo, no lo puedo describir como el hombre más tierno del mundo. Sentía la fuerza de su cuerpo hasta en la punta de sus dedos, cada que las ponía sobre mi sentía la firmeza con la que me sostenía. Tampoco es como si yo le hubiera implorado de rodillas que me bajara la luna y las estrellas. Si me lo hubiera podido comer vivo lo hubiera hecho. No era novedad para mí el tener una necesidad de atención extraordinaria de mi acompañante. Me aburrían los hombres que no tomaban ninguna iniciativa. Pero Jun no era de esa manera.

 

Otorgaba con la misma magnitud que demandaba. Aunque... debo admitir que mis rodillas se tambalearon en alguna ocasión. El romance era lo que en el núcleo de mi ser me hacia estremecer. Entonces.. si claro, demostraciones pasionales con cada extremidad de nuestros cuerpos tenían su validez. Pero, en todos aquellos momentos.... Cuando su mirada se cruzaba directamente con la mía. Esos segundos de tensión eran lo que frenaba mi mundo. Allí estaba mi verdadera adicción. Los ojos de una persona te dicen todo lo que la boca y el cuerpo nunca podrán. Y el problema aquí era que ni con todas mis fuerzas podía interpretar los de Jun. Todos los instantes en los que esto pasó, podríamos haber desbordado pasión y hasta fuegos artificiales. Pero... ¿Era solo un frenesí? ¿De esos que se desvanecen en cuestión de tiempo....? Había algo dentro de mi corazón que lo sabía. Algo me lo gritaba. Pero no lo quiero aceptar. 

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Ahora, en su total contraste, Jun era juguetón y básicamente risueño por la mañana. Ambos explotamos de risa cuando casi tropieza con todos los jabones que tenía en el piso. Insisto, Jun todo lo llevaba al nivel 100 y un poco más. ¿Cuantos tratamientos faciales, corporales y de cuero cabelludo puede necesitar una persona? Uno de los mejores momentos fue al terminar de nuevo, y Jun comenzó a tallar mi espalda con delicadeza. El intercambio de miradas sucedió de nuevo, y podía leer la felicidad y tranquilidad de Jun... casi tanto como la mía.

Después de nuestro tiempo juntos por la mañana, me vi en la extrema necesidad de... usar ropa de Jun. Al menos la camisa y calcetines. Casi toda la mía estaba en la peor calidad posible y no tenía nada propio en el departamento de Jun. Suerte la mía que él se maquillaba casi tanto como yo y pude rescatar mi cara de llevarla 100% lavada a mi oficina. Jun solamente optó por vestir todo de negro, asumí que su uniforma de policía era algo de uso excesivo en los cuarteles hasta el día que saliera de su servicio militar.

 

Al menos antes de que ambos saliéramos por la puerta pudimos disfrutar de un café juntos. Sentí un extraño alivio y felicidad pues esto era algo que compartíamos solemnemente. Nos gusta el café lo suficientemente fuerte como para despertar a todo el piso de ese edificio. Jun tenía más de 20 selecciones de la bebida. Aún con la noche y mañana tan perfecta que habíamos tenido, me atrevería a decir que el verdadero paraíso sobre la tierra era de disfrutar de la compañía de Jun solo para mí, en su departamento con vista a todo Seúl, con total privacidad, sin necesidad de escondernos, mientras disfrutábamos de un fuerte café.

- "Min-ah, ¿Cuál es tu agenda de hoy?"

- "Mmmh.. Tengo que atender una conferencia en la oficina, pero solamente eso. Creo que después tengo la tarde libre para descansar o recorrer algún lado."

- "¿A dónde quieres ir?"

- "No lo sé, quizá a comer y a descubrir la ciudad?"

- "¿A dónde me recomiendas?" - Jun se quedó pensando unos segundos.

 

- "De nuevo toma el coche hoy, y después te enviaré varios lugares a donde ir."

- "Me parece demasiado bien." - No le escondí mi sonrisa.

- "Jajaja bien, tengo que irme. Hoy tendré transmisión en radio, deberías de escucharme si puedes."

- "Hecho."

Jun salió primero por la puerta después de besarme en una de mis mejillas. No había necesidad de que me aclarara que él lo haría primero, y posteriormente lo haría yo. Antes de que pasaran unos minutos, me quedé contemplando la vista desde el departamento de Jun. Ja, la ironía. Una vez más, del St. Regis hasta acá. En fin, quizá debería de dejar de ser tan reflexiva. Pero es que con esas vistas, estaba segura de que cualquiera haría lo mismo. Mientras bajaba en el elevador, me percaté de que quizá debería de medir diferente mis tiempos si visitaba a Jun. La torre era tan alta que me llevaba más de 10 minutos solamente salir del edifico. Para mi suerte, el conductor que me llevaba era eficiente y pude llegar a mi oficina a tiempo sin problemas. El día prometía ser un tanto aburrido, si no hubiera sido porque cierto mejor amigo llamado Myung me bombardeaba de mensajes que básicamente me preguntaban a gritos que se había sentido acostarme con mi sueño máximo de hombre. Y como claro la discreción no era su fuerte, olvidé bajar el sonido de mi teléfono al abrir uno de sus mensajes de voz....

- "MIN-AAAHH!!! AAL FIIIN ya pasaron la noche juntos!!! Me tienes que contar todos los detalles hoy. Oye espero que hayas llevado ropa interior limp"-....

 

- "MYUNG!!!!" Mi instinto fue golpear el teléfono que... era touch y por supuesto que de nada iba a servir.

 

Casi se cae mi rostro completo de la vergüenza cuando me percaté de que con facilidad unos 5 o 1,000 compañeros de piso lo pudieron haber escuchado. Estaba lista para asesinarlo a sangre fría a la plena luz del día.

- "MYUNG-AH!! Acabo de abrir tu mensaje enfrente de todos en mi sala de juntas. NO TIENES VOLUMEN EN TU GARGANTA?! Pero.. pero si. Si pasmaos la noche y la mañana juntos. Y DE HECHO GRACIAS por preguntar, de hecho no tengo ropa interior puesta. Solo el bra. porque.... BUENO A TI que te importa." - Le envié en un mensaje de texto lleno de emojis furiosos.

- "Jajajaja si ya me conoces... ¿o no? ¿Oooohhhh no? Jajaja ¿A qué hora terminas hoy?" - Me respondió casi inmediatamente

- "En unas... ¿3 horas? Probablemente."

 

- "Excelente. Paso por ti."

- "Pero Jun envió un servicio de coches para mi todo el día..."

- "Cancela el servicio. Hoy nos vamos juntos a comer y a que me cuentes todo."

Jajajaja el valor de este hombre. ¿Pero a quién engañaba? Era imposible decirle que no. Le envié mensaje a Jun para pedirle que no tuviera un chofer esperándome todo el día porque Myung pasaría por mí..... solo para darme cuenta de que ya me había mandado todo el listado de lugares para visitar..... pero yo tenía ganas de ver a Myung.... Me animé a pedírselo, además, Jun no pensaba que podría yo explorar todos esos lugares por mi cuenta, ¿verdad?

- "¿Jun? Podrías no tener a tu coche esperando mi salida? Veré a Myung después de mi trabajo hoy."

Jun ya había leído el mensaje, pero no me dio respuesta. Tuve que continuar con todas mis juntas laborales que parecía que no tendrían fin al ser simultáneas, hasta casi 3 horas después que tuve la oportunidad de revisarlo nuevamente, y ya tenía una respuesta de Jun.

- "Ok, pero... es lo más seguro? Myung es un tanto imprudente a veces... o.. ¿Es lo que quieres?"

- "Jajaja no creo que tengas de que preocuparte.... Además, prometo ir a todos los lugares que me habías enviado."

- "Ok, ok, ok, está bien. Ya estoy a pocos minutos de salir al aire, te enviaré mensaje después."

No. Definitivamente no le había gustado la idea.... Y justo cuando pretendía retractarme Myung ya me estaba llamando para pedirme que ya bajara para verlo. Además, ¿porque tendría que estarme preocupando si a Jun le parecía bien esta idea o no? Más cuando yo sabía a la perfección de que no era como si Jun me fuera a acompañar públicamente a dar una vuelta por todo el centro de Seúl. Tomé mis cosas y bajé lo más rápido posible para irme nuevamente con Myung. Quien en el instante en el que subí al coche me recibió con uno de sus hermosos abrazos y muy orgullosamente.... y que en su mano.... ya tenía una pequeña bolsa con.... Algunos de mis cosméticos, un cambio de ropa, y por supuesto.... mi ropa interior.

- "¡¡¡Myung-AH!!! ¡¡¡Que te sucede!!! TE METISTE A MI MALETA?!"

- "Jajaja oye, como te atreves a andar por allí sin ropa interior, que van a pensar las personas de tí."

- "¿!PUES no es como si me estuviera exponiendo a propósito en frente de toda esta gente verdad?!"

- "Jajaja nooo claro que no, pero! Como te atreves. Mujer indecente."

- "¡¡AH!! ¡Indecente yo! ¿Sabes cuántas chicas y chicos DIFERENTES he visto en las fotos de tus fiestas?"

- "Sí, pero todas con su ropa interior."

- "Ahhhhh ¿Estás muy seguro....?"

- "AQUI ESTAMOS HABLANDO UNICA Y EXCLUSIVAMENTE DE TI."

- "Jajajaja ya déjame en paz. Gracias por traerme algunas de mis cosas..."

- "Bueno, y ahora ¿Qué más estás esperando para contarme?"

- "Primero, espera. Me tienes que llevar a alguno de estos lugares a comer" - Le dije mientras le mostraba la lista, que observó con mucha atención por los siguientes 3 minutos.

- "Ahh.... Es decir que la señorita únicamente quiere ir a lugares costosos!"

- "¿Eh? ¿Que acaso todos estos lo son?"

- "Jajaja así es.... Pero vamos, claro solo si tú invitas todo en esta ocasión."

- "Mmmmh. Me parece un trato justo."

- "Perfecto. Voy a pedir todo lo que se me antoje. Oye pero, necesito que me acompañes a otro lado primero."

- "Ok. Oye, y ahora ¿a dónde vamos?"

- "Disculpa Min Min, solamente será algo rápido, tengo que entregar un traje a un set de grabación."

- "Ok, por favor caballero, vayamos en su.... elegante corcel marca Porche."

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Mientras Myung conducía, me sacó los secretos de toda mi noche anterior. Como fue que sucedió, poco le faltó para preguntar en que partes del departamento de Jun habíamos.... estado y en cuales no. Parecía casi conmovido con mis historias, pues le confesé el detalle de las miradas. Incluso para hacer todo más enriquecedor se frenó en un establecimiento de 'Drive-Through' de Starbucks, para tomar algo juntos antes incluso de irnos a comer. También notó la camisa que traía puesta, y claro quién era el propietario. Todos esos momentos con Myung me daban aún más vida de la que ya tenía durante todo este viaje.

- "Ahhhh... que lindos, que tiernos, que perfectos.... yo quiero algo así."

- "¿Algo así? A que te refieres."

- "¡Pues! Algo así de romántico, conocer a alguien de otro país, viajar y enamorarme."

- "Myung. Tienes.... alrededor de 15 invitadas en casa cada fin de semana. No sé si tu vida necesita más romance que ese."

- "¿Es cuestión de diferentes percepciones sabes? Todos y todas ellas quizá solo ocupan un lugar en lo que llega mi verdadero amor."

- "Si, si, si.... claro...¿Myung que no se supone que íbamos a un set?"

- "No comas ansias min-min que justo a eso vamos. Es una grabación de unos promocionales de un hotel de lujo."

- "Ok, ¿entonces ahora también eres el chico de las entregas?"

- "Jajaja supongo que a veces es parte del empleo.... además de que era mi responsabilidad. Lo olvidé por completo."

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Al llegar al hotel, vaya que era obvio que era un establecimiento de lujo. Aunque... quizá ya no se que consideraba como más 'lujoso' después de pasar la noche en el edificio donde vivía Jun, pero aún así era hermoso. Habían probablemente decenas de camionetas negras fuera, al igual que instalaciones de grabación por toda la entrada. El lugar se veía aun relativamente nuevo, pues no se veía por ningún lado a algún huésped aún, así que asumí que las promocionales eran para la gran apertura o algo por el estilo. Myung se estacionó en la parte de enfrente, y tomó el monte de ropa antes de bajar del auto.

- "Dame unos minutos min-ah, te prometo que no tardaré mucho."

- "Ok myung myung.... está bien. Puedo llevarme el auto?" 

- "Ja. Sigue soñando."

Mientras lo esperaba dentro del auto, decidí enviarle mensaje nuevamente a Jun, como para intentar... no sabía qué decir. ¿Se habría molestado? ¿O incomodado? No creo que hubiera sido por el costo del servicio.... No, era tonto pensar eso. Pero tantas preocupaciones elevaban aun más la temperatura de verano que se sentía dentro del coche. Tuve que retocar mi maquillaje con las cosas que había traído Myung, hasta me tuve que desabotonar un poco la camisa, debido a que gracias a mi broma del coche Myung se había llevado las llaves consigo. Pero, ¿eran los nervios o el calor realmente? Bueno, pero aún así, Jun.... no pretendía que fuéramos a todos esos lugares juntos, ¿o sí? Lo dudaba mucho. Pero aún. No quería hacer nada que lo incomodara... Pero ¿porque lo iba a incomodar? Si no es como si estuviéramos saliendo oficialmente. No. ¿De qué me estoy preocupando tanto? ¿O porque? No quería pasar mucho tiempo más pensando en ello. Envié la única cosa que vino a mi mente en ese momento.

- "Jun... te extraño. ¿Dónde estás?"

Estaba esperando con ansias que me respondiera, o como mínimo que entrara a la conversación de nuevo. Además, ¿qué no Jun sabía que Myung era solo un amigo y que tenía preferencias por todo tipo de seres humanos? literalmente Myung se acostaba con todo lo que se mov-....

 

Alguien interrumpió mis pensamientos tocando en la ventana del asiento de Myung. Desde el interior del porche no se podían distinguir bien muchos rostros de afuera, pues eran vidrios polarizados.

- "¿¿Hola?? ¿¿Este es el auto de Myung verdad?"

- "Ah, ¡Hola! ¡Sí lo es! ¡Pero no está aquí ahora!"

- "No, yo lo sé, solo vengo por algo que olvidó dentro."

- "Ah, Sí, ¡Claro! Solo dame un minuto por favor...."

Torpe de Myung. ¿Ahora qué dejó aquí? Voltee a los asientos traseros donde efectivamente había dejado varias camisas con sus ganchos tirados en el piso del coche. Las tomé, y como no podía bajar los vidrios del automóvil al no traer las llaves ni alguna otra manera de prenderlo no tuve otra opción más que salir personalmente a entregarle a este chico la camisa. En lo que abrí la puerta el chico dió la vuelta al otro lado del auto.

- "No te hubieras molestado en salir, no quería molestar, solo con el vidrio..."

- "Ah no,  no te preocupes, lo que pasa es que el descuidado de Myung trae las llav-..... 

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Jaejoong.

Al subir la mirada para entregar la camisa vi a Jaejoong. Era Jaejoong. No... no tuve tiempo ni siquiera de reaccionar. Tuve que intentar, lo más posible, mantenerme tranquila por dentro... y por fuera. 

- "Jajaja, si, entiendo, muchas gracias.... Oye... Acaso.. ¿Nos hemos conocido antes?"

- "¿Eh? Ah, no no noooo, no no no, claro que no, no no... no, yo solo... soy una amiga de Myung. Estábamos a punto de salir a comer y vino a... a entregarte eso, imagino que se le olvidó o algo así. Si, eso fue." - Creo que dije todo eso en 10 segundos. O dos. 

- "Mmmmh. ¿Entonces eres nueva en la empresa?"

- "Ehhh... no no no, no solo, amiga. Myung, amiga de Myung. Si, pero, no dejes que te interrumpa, por favor.... ve... Ya no olvidó nada cierto? No, no... jeje ya no debería de haber nada adentro. Listo." - Seguía intentando mantenerme lo más tranquila posible para no gritar de la impresión en ese instante.

- "Ah... ok... si gracias, pero no... oye, en verdad tu cara me es muy familiar..."

- "Ehh pues, lo que pasa es que... quizá yo...."

"¡¡¡Kim Jaejoong!!! ¡¡¡Ya estamos a 20 para grabar!!!" - Alguien gritó desde lejos.

- "mmmh... ya tengo que irme."

- "Si, si si, claro, no te interrumpo. Adelante, ¡ten un maravilloso día!"

Jaejoong comenzó a caminar hacia el set. Mis piernas me temblaban tanto que me recargué en la puerta del coche.... Cerrándolo por accidente. Y no tenía modo de volver a abrir la puerta. Mientras intentaba forcejear inútilmente la puerta de un porche de lujo, mi teléfono comenzó a sonar desde mi bolsillo del pantalón. El identificador de llamadas me mostraba que era Jun.

- "Hola, ¿¿Jun??"

- "Min-ah, ¿Dónde están?"

- "Ahhh... Jun, Myung me trajo a un set de grabación, ya casi terminamos, y después iremos a cenar..."

- "Ah... ¿set? ¿En donde?"

- "Ahhh... espera.... este lugar se llama... ¡Paradise City!" - Exclamé, mientras veía el letrero del nombre del resort a lo lejos de mí. Y regresaba a pelearme con la manija de la puerta.

- "¿Paradise City? ¿Hoy era la grabación?"

 

- "Si... si, pero no tardaremos mucho. Oye Jun.... espera... ¿estás molesto?"

- "No, no estoy molesto."

- "Entonces.... ¿Tu tono serio conmigo es solo de la nada?"

- "No... no... min-ah, perdón. Pero no es eso. Solo.... Hablaremos después, ¿está bien? Pero no estoy molesto, y si lo estoy, no es contigo."

- "Ok... ok, está bien, ¿entonces, quieres que nos veamos hoy en la noche?" - ¿Estaba a punto de patear el carro de Myung. Seguramente no sería muy costoso repararlo verdad?

- "Sí claro, ¿qué pregunta es esa?. Que Myung te lleve a mi departamento de nuevo, ¿Irás a su casa primero?"

- "uhh... no lo sé, ¿debería de hacerlo....?"

- "Sí, para que pases a recoger algunas de tus cosas. Ropa, o si quieres compra alguna nueva en las tiendas que te mandé..."

- "¿Huh? ¿A que te refieres?" - Maldita puerta por más que intentaba abrirla nada funcionaba.

- "Después de que termines de cenar con Myung y te traiga para acá, quiero que pases algunos días conmigo y para eso tienes que tener tus cosas en el departamento. ¿Está bien?"

- "Uhmm... si, si si claro Jun, por supuesto." - ¿Era en serio? Claro que estaba bien. Hasta la pregunta era innecesaria.

- "Bien. Por favor también dile a Myung que se apresure, se supone que debe de hacer estas cosas dentro de su horario de trabajo."

- "Si Jun... está bien." - Le dije al cortar la llamada.

Ugh, ¿cuánto tiempo más iba a tomar Myung?

 

Voltee todo el rostro para analizar la entrada del set para ver si Myung al menos ya se encontraba cerca de mí.... Pero... para mi sorpresa, sin darme cuenta de cuando fue que regresó hacia mí o cuánto tiempo llevaba allí... Jaejoong estaba de nuevo. Gracias a sus lentes no podía ver si me estaba mirando o no... hasta que sonrió justo cuando abrí mi boca sorprendidaEra... era inútil preguntarme qué tanto había escuchado o no. El modo en el que ahora levantaba su ceja convencido de si mismo era suficiente confirmación para mí.

- "¡¡¡Min-ah!!!!"

Si, claro, ahora Myung solo le había terminado de dar la confirmación.

- "Era un poco innecesario esconderse, señorita Min-ah.... es un verdadero gusto conocerte." - Inmediatamente una sensación de calor arrasó con mi mejillas, mientras Jaejoong me extendió su mano para saludarme.

- "Ho-Hola, Jaejoong.. El gusto es mío." 

- "No sabía que estabas aquí. En la ciudad."

- "Ah, eso.... no, yo... estoy de... viaje de trabajo..." 

- "Ah, ya veo. ¿Y visitando a Junsu?" - Me temblaba toda la espalda con esa pregunta.

 

- "Uhm... si, ya pude verlo."

- "Claro que si. ¿Te trata bien?" - ¿Que se supone que me quería decir con eso?

- "Pues yo..." - No me dejó terminar la frase - "Junsu nunca me había dejado conocer a una de sus parejas, de dónde eres?"

- "De México..."

- "Latina? Y viajaste hasta aqui para verlo... ¿cuanto tiempo estarás aquí? 

- "no mucho más..."

- "mmmmh... ok...." -

 

¿Me estaba... analizando...?

 

Myung llegó corriendo a nuestro lado - "Myung-ah, deberías de ser menos descuidado con esto... cualquiera podría verla e intentar tomarla." - Le dijo mientras le apuntaba con el brazo que sostenía la camisa.

- "Disculpa, Jae, no vuelve a suceder. Pensé que había dejado la ropa en los camerinos."

- "No me refería a la ropa. Señorita Min-ah, ha sido un placer. Nos veremos después."

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De inmediato Myung y yo nos miramos desconcertados. ¿A qué diablos se podría estar refiriendo entonces? Jaejoong comenzó a caminar de regreso al set, mientras Myung abrió nuevamente las puertas del coche, ambos subimos, y mientras manejaba de salida del resort pude notar lo pensativo que estaba Myung.

- "Mmhh. ¿A qué crees que se refería?"

- "No lo sé. Pero... no creo que haya sido nada serio, ¿cierto?"

- "Pues... Jaejoong siempre es sarcástico de esa manera. Quién sabe. Probablemente solo está demasiado inspirado con su grabación o algo por el estilo. ¿Pero entonces tu ya lo conocías?"

- "No... O bueno, al menos nunca en persona, solo en un saludo en una vez mientras estaba en una fiesta con Jun..."

- "Ok... ¿Sabes? Ahora que lo pienso. Es extraño. No es como si él no tuviera un puñado de mujeres disponibles en su teléfono." - Solo lo miré esperando a que continuara. - "Bueno... es él. ¿sabes? Ninguno de todos estos cantantes son ángeles. Pero si para él es extraño o poco usual que una novia de Jun está aquí... ¿y que hay de las cientos que le hemos visto a él?"

- "Mmmh. Ok. Y estas chicas... si son tan... rotatorias como ahora lo planteas... ¿cómo lo hace?"

- "Eso es lo extraño, ninguno de nosotros sabemos. Es un hecho que ha tenido muchas, pues lo hemos visto en citas con modelos, bailarinas, de todo, en salidas a lugares privados, o saliendo por allí, pero nunca las hemos conocido.... al menos, no como tal, y mucho menos tanto como yo a tí."

- "Bueno pero tú y yo tenemos historia desde antes.... ¿Y que hay de las mujeres con Jun?" - Myung volteó satisfecho antes de responder esa pregunta.

- "Tampoco. Sé que por eso eres alguien mucho más especial para él."

- "Ja. Una declaración que no te cansas de hacer, pero de él nunca ha salido como tal."

- "Es cuestión de tiempo, mira solamente en dónde estás y lo que traes puesto."

- "Déjame ser. Aunque quizá me quede con esta camisa por los recuerdos."- Me miró levantando una ceja con toda la satisfacción posible. - "Jajaja baja tu la mirada. Oye, hablando de lo que tengo puesto, ¿podríamos ir a tu departamento antes? Necesito un cambio de ropa..."

- "Te acabo de traer un cambio mi estimada mujer."

 

- "Jajajaja torpe, Jun me pidió que pasara la noche.... O algunas noches en su departamento con él." - El rostro de Myung se tornó en una de las expresiones más graciosas que había visto en toda mi vida. - "Jajajaja si, así como lo acabas de escuchar, o bueno... también Jun me sugirió que fuera a comprar algo nuevo...."

- "Mejor. Me suena a una buena alternativa. Así que vamos de compras y a comer. Espero que traigas un límite decente en tu tarjeta de crédito."

- "Puees... ehh... sí, ya que... supongo que no estoy pagando por hospedaje o transporte...."

- "Ah ¿supones? mujer demasiado consentida. Vamos entonces, pero primero, me muero de hambre."

Seguimos con nuestro camino hasta que llegamos a uno de los restaurantes que me había recomendado Jun, que era como una versión elegante de comida coreana tradicional. Afortunadamente no había mucha gente, y todas las mesas se encontraban tan separadas que tendríamos toda la privacidad posible para hablar de lo que fuera, supongo que también por eso mismo era uno de los lugares preferidos de Jun. Myung pidió 4 platillos diferentes pero todos con carne de lujo coreana. Mientras leía el menú me preguntaba cuanto me costaría pero con Myung si pretendía ir al baño y lo dejaba allí para pagar la cuenta. Podría ser una buena broma, pero la guardamos para otra ocasión.

 

A pesar de que estaba disfrutando de uno de esos mágicos momentos con mi el que ahora fácilmente podía decir mi mejor amigo y no solo mi mejor amigo que vive a miles de kilómetros de distancia, no pude dejar de pensar en la mirada de Jaejoong. En verdad era más atractivo en persona. No entendía porque, entre el comportamiento de Jaejoong, las declaraciones de Myung, y el mismo comportamiento de Jun, había una pieza que aún me faltaba por descifrar en la vida y mundo de estos idols de la industria. Era eso o mi suerte era demasiado grande para ser verdad y aún no lo quería aceptar. Aunque con un amigo que comía en cantidades industriales como Myung quizá mi suerte no era tanta. Durante la plática con él, Myung me mostró un lado nuevo a la industria. El, había trabajado con cientos de artistas en sus giras, y de acuerdo con su opinión no todos eran artistas de verdad, solo un puñado muy limitado, y solo era excelente marketing de la empresa. 

Había uno que otro joven que lo impresionaban, pero ellos eran de una generación diferente. Mientras que aquellos como Jun, Jaejoong, e incluso Yoochun eran fuertes por todo Asia. Tristemente, ellos eran solamente un producto más, pero lo más determinante de todo, es que eran felices siendo un producto, dispuestos a lo que fuera en cualquier momento solo para mantener el estelar puesto sobre ellos.... Y Jun no era una excepción a la regla. Analizando en conjunto con Myung su carrera completa, en el momento en el que se había separado de su grupo original de 5 integrantes, Jun tuvo el mundo sobre él. Acusaciones, rumores, críticas, y más siendo de su propia gente en Corea del Sur... tenía todo como para desaparecer de ella industria y nunca más volver.

 

Los 3 integrantes habían caído en una fuerte depresión, e hicieron de todo para revivir su carrera, solo dos lo lograron, pero Myung me lo dejó en claro. Si en ese momento, en el más difícil, el más duro, el más complicado y severo para su persona, no lo trajeron abajo, ¿Que lo haría entonces? Era un luchador, que jamás se daría por vencido sin importar que intentara hacerlo caer. Eso, o hasta el día en el que decidiera retirarse. Había hecho negocios, comprado hoteles, comprado edificios enteros, los discos y las presentaciones en musicales eran hasta cierto punto cambio de bolsillo, pues Jun podía pasar el resto de sus días en su departamento sin necesidad de que él ni 5 generaciones después de él tuvieron que trabajar. Quizá nunca me había sentido más atraída a él después de conversar todo eso con Myung. Y el mismo Jun ya me había dado pistas, pero por alguna razón era diferente cuando venían de una persona que había trabajado directamente con él por años. No pude evitar ahora verlo con otros ojos.

Myung y yo pasamos quizá 3 horas comiendo y hablando, y a pesar de que fue la comida mas cara que había pagado en toda mi vida, también había sido una de las mejores. Sin importar nada, las memorias que estaba construyendo junto a Myung... e Inevitablemente, a Jun, eran las mas maravillosas de todas. Pero eso también trajo un problema. Y es que estaba ahora tan inflada de mi estomago por tanta comida, que no podía irme a comprar ropa tranquilamente en tiendas en Corea sin sentirme una pelota de playa. Así que para hacerme sentir más cómoda, Myung solamente me obligó a ir a comprar todos los cosméticos que tuviéramos disponibles en tiendas de alrededor, regalándome más de la mitad de todos los que compramos. 

Para mi sorpresa, había una cafetería local que vendía granos auténticos de café de países Latinoamericanos. Olvidé si es que Jun tenía de ellos en su cocina, me imaginé que si, pero aún así paré a preguntar. Tenían de Brasil, México, Colombia, y perdí la cuenta de cuantos más. Las bolsas eran ridículamente caras, pero supongo que era el equivalente de cuando vendían cosas auténticas coreanas en México, los precios de importación y exportación eran demasiados, De cualquier manera, no temí el seguir usando mi límite de crédito y comprar 10 bolsas de una edición limitada muy prometedora para Jun. Si para mí era un sabor fuerte pero bastante decente, seguramente también lo sería para él. Además, también encontré un lugar donde vendían básicamente todo lo necesario para que tuvieras tu Spa en casa. Velas, bombas para baño, perfumes relajantes, barras de material que se convertía en crema para masajes... ¿Que tanto daño podría hacer extender mi crédito solo un poco más? Antes de que perdiéramos mas tiempo en los alrededores de Gangnam, Myung me tomó nuevamente a su departamento, y afortunadamente no cayó en coma mientras iba maejando, pues había comido tanto que era obvio que casi se estaba desmayando del sueño.

 

Casi al mismo tiempo que estaba terminando de empacar mis cosas en una maleta nueva que me había comprado Myung, Jun me envió mensaje preguntándome en donde estaba, y claro pidiéndome que ya me apresurara. Ni tiempo había tenido para cambiarme de ropa... o al menos ponerme ropa interior debajo de mis pantalones.

- "Min-ah, ya casi termino aquí. ¿estás lista?"

- "Ya casi Jun. Solo guardo un par de cosas más y ya. ¿Cómo estás?"

- "Me duele un poco la cabeza, me siento algo presionado."

- "¿Que pasa? ¿Necesitas algo?"

- "No... solo, termina y que Myung te lleve a mi casa, ¿está bien?"

- "Si claro, entiendo." - Rápidamente guardé lo que me faltaba, y busqué a Myung en su recámara... solo para.... Encontrarlo básicamente en el estado comatoso que previamente esperaba en el coche. - "Uhm.. Jun, Myung no está disponible en este momento. Habría manera de que pudiera llegar contigo en otro método?"

- "Ahhhhh Myung-ah.... Lo voy a matar. ¿Ya tienes todo? Pediré tu coche ahora."

- "No te enojes más todavía.... jajaja, ahora mismo bajo."

La ayuda de Myung hubiera sido agradable al tener que bajar no se cuantos kilogramos de cosas en una maleta y diferentes bolsas por el elevador e interminables pasillos, pero afortunadamente siempre los choferes que enviaba Jun eran amables... o muy bien pagados, y siempre me auxiliaban con todo lo que necesitaba. Pero este hasta se sorprendió un poco por la cantidad de cosas que traía. En camino a casa de Jun, me envió un mensaje. 

- "Min-ah, ¿Ya estás en camino?"

- "Así es Jun, muchas gracias ¿Está todo bien?"

- "Si, solo tomaré un poco mas de tiempo en llegar. ¿Te molesta?"

- "Ah.. no, en lo absoluto, no te preocupes. Puedo esperarte en el coche, o en la parte de abajo del edificio."

- "¿Perdón? No. Aún esta helando el clima, más a esta hora, sube, solo di que eres Min-ah, ya hay instrucciones para que te dejen pasar por seguridad, y hay una tarjeta blanca arriba del marco de la puerta."

- "Ok..."

- "Entra, sí la pasas sobre la manija de abre la puerta."

- "Pero... ¿estás seguro? O, creo.... ¿No hay problema? ¿Te sientes bien conmigo sola en tu casa?"

- "¿Y porque no lo estaría?"

- "No... no, ninguna razón."

- "Jajaja a menos que quieras robarte algo de lo que hay. Recuerda, ahora soy policía y puedo buscarte si sospecho que estás involucrada con actividades criminales."

- "Depende, ¿Qué es lo más valioso que tienes en todo ese departamento?"

 

- "Las llaves de mis coches están en mi oficina." - No me esperaba esa respuesta. -

 

- "Jajaja hecho, entonces el Rolls será."

- "Jajaja es todo tuyo. En un rato más nos veremos min-ah, no tendré tanto mi teléfono, pero envíame mensaje cuando llegues."

- "Ok, entendido, oficial."

A la brevedad, ya estaba nuevamente en el estacionamiento del edificio. Quizá ya no sentía esa misma adrenalina de la primera vez que llegué, pero sin duda era algo que tardaría en acostumbrarme. Después de arreglármelas para cargar todas las cosas en las bolsas y maletas que más bien parecían dignas de ser inspeccionadas por la misma oficina de migración en Corea, subí al lobby y posteriormente al piso del departamento de Jun, en esos interminables instantes donde literalmente el elevador te lleva a más arriba del piso SETENTA de un rascacielos. Quizá el hombre no lo recordaba, pero mi limitada estatura me impedía alcanzar la parte de arriba de la puerta con facilidad. Hasta después de 10 minutos de brincar, se me ocurrió colocar una de mis maletas de manera que me sirviera cómo escalón. Pasé la tarjeta como Jun me lo había indicado y la puerta se abrió. Todo seguía exactamente igual como lo habíamos dejado en la mañana. Me preguntaba si Jun tenía a alguien que le ayudara a hacer la limpieza del departamento o no. Se me hacía extraño que no lo tuviera. Y no es como si ese hubiera sido un tema de conversación en alguna de nuestras noches de pláticas en el teléfono. 

Como pude, tomé mi maleta y mis cosas y las metí en la sala del departamento. Ya tenía un poco de memoria de donde estaban algunas de sus cosas así que inmediatamente me quité los zapatos y me puse uno de sus pares de pantuflas que estaban en la entrada. No sabía cuando tiempo tenía, así que preferí apresurarme en lugar de preguntarle. Corrí a su recámara a limpiar todo, que no estaba muy sucio, pero para la sorpresa que tenía dentro de mi cabeza, lo mejor era tener el escenario lo más pulcro posible.

 

Me recordó un poco a mis experiencias de regreso en casa, cuando mi madre me molestaba constantemente diciéndome que tenía que aprender a limpiar bien un hogar, ya que era mi obligación al ser una mujer de mi familia. Siempre sentí un poco de resentimiento a ese comentario, y ahora, la ironía es que estaba haciendo precisamente esto buscando complacer a un hombre mas allá de hacerlo por mi misma. Cómo cambian las cosas cuando conoces a alguien extraordinario. Pasé más de 10 veces enfrente de su oficina, y mi curiosidad pudo más que yo. La verdadera sorpresa vino cuando al lado de la computadora de Jun había un pequeño plato de mármol donde habían muchos juegos de llaves... y entre ellos, estaba uno con las siglas RR. Eran las llaves de su Rolls, no había estado bromeando. Pero en esta ocasión no tenía mucho tiempo para quedarme maravillada ante los mil y un lujos que tenía en su casa. Dejé las llaves en sus lugar y continué con todo lo que pude, yendo y viniendo del baño y la sala, tomando todas las velas aromáticas que había comprado, poniéndolas en la recamara y baño, cerca de la tina, por el piso del pasillo, quizá había exagerado un poco, pero era todo por Jun. 

¿Lo bueno de la historia? Terminé todo a tiempo. ¿Lo malo de la historia? Me cansé mas de lo que quería. Y todavía me faltaban algunas cosas por hacer, si es que pensaba repetir mi noche anterior. Tomaba un pequeño descanso de 10 minutos viendo algunos videos en YouTube en el sillón de la sala cuando sonó el tono de la puerta. 

- "¿Jun?"

 

- "¡¡Min-ah!! Ahhh... que alivio que..." - Jun volteó a sus alrededores mirando todo con sorpresa. - "¿Cuando llegaste ya estaba limpio aquí?"

- "Jajajaja no Jun, yo lo limpie... ¡Es que dejamos un desastre aquí! Y no quería que llegaras aquí con.. tu sabes.. todo por todos lados."

- "Ohh.. todo se ve muy bien. Pensé que había estado alucinando cuando les pedí que hoy no subieran."

- "Jajaja no te preocupes." (¿Aunque porque no pedirles hoy....?) "Pero en fin, te veo un poco cansado..."

- "Mucho, y me duele la cabeza, creo que necesito.... ahhh.. aaahhhh..... min-ah...." - Me dijo en lo que hacía un gesto dramático, y con varios pasos se acercaba a mi, para recostarse en mis piernas en el sillón. - "Si.. si creo que así me podré sentir mucho mejor."

- "Jajaja ¿Ahora estás ensayando para algún musical que no me hayas mencionado?"

- "Mh-mh." - Negó con la cabeza - "Solo que te extrañé hoy."

- "Pues...... ahora estamos ya aquí solos de nuevo." - Le dije mientras tomaba su rostro por debajo de su mandíbula para mirarlo nuevamente a los ojos. 

- "Si.. tienes razón." - Tomó mi mano para besarla en la palma. Y yo no podía dejar de admirarlo. -

 

- "¿Está todo bien?" - Me dijo con una sonrisa. 

- "Si, solo... ¿No te importaría quedarte así un largo rato?" - Lo hice sonrojar, haciéndolo reír y volteando el rostro totalmente, dejando la apertura perfecta para que lo pudiera besar en la nuca y hablarle al oido. - "Oye, creo que tengo algo que te puede hacer sentir un poco mejor."

 

- "Mmhh. ¿Que es?" - mientras seguía reposando su cabeza en mis piernas, le señalé las bolsas que tenían los granos de café que había comprado para él. - "Te traje algo que creo a los dos nos va a servir para tener un poco más de energías hoy."

- "¿Qué es?" - Se levantó del sillón y corrió a las bolsas que estaban sobre su barra de cocina. -

 

- "Whoa, Min-ah, esto es..." - paró para oler una de las bolsas - "whooo... ¿En dónde compraste esto?"

 

- "Había una cafetería cerca de uno de los restaurantes donde me mandaste a comer. Ahora, no recuerdo de entre todas las bolsas y cápsulas y casi la cafetería que tienes aquí arriba pero, este café viene del mismo lado que vengo yo. Así que si me permites..." - Me acerqué a su rostro que todavía estaba un poco rojo - "¿Donde está tu cafetera?"

Jun me ayudó a sacar la cafetera mas grande que tenía, y era básicamente una maquina que podía moler los granos de café para después prepararlos. De hecho, me percaté que era quizá la primera vez que preparaba una taza de café para alguien, a pesar de que había tenido algunas parejas antes de Jun nunca ninguno había tolerado el café como el mío, así que ni siquiera me molestaba en hacerlo para ellos. Pero ya había confirmado que Jun era diferente. Me sentí con la extrema necesidad de prepararlo muy bien para él. Durante todo este proceso, Jun comenzó a hablarme sobre su día, y el motivo que lo tenía tan presionado. 

- "Min-ah, ¿mañana estarás muy ocupada en tu día?"

- "No más de lo normal.... creo, porque?" - Le dije mientras aún le daba la espalda por estar ocupada con la maquina. 

- "Es que.... Tengo un evento, es importante. Y... me gustaría que fueras a verlo." - Me quemé de la mano de la impresión. 

- "¿Ir? ¿Yo? A verte? En... ¿Que clase de evento va a ser? Es como uno de los conciertos de la policía?"

 

- "Un poco... y al mismo tiempo no lo es. Mañana es la ceremonia de inauguración de muchos nuevos cadetes dentro de la policía como tal. Es conmemorativo de todos los oficiales de la fuerza."

- "Entiendo, y...." 

- "Además, el presiente va a estar allí."

- "¿¿¿Eh??? ¿Y yo cómo voy a estar en un evento así Jun?" 

- "No estarías directamente con los invitados, hay una zona cerca donde algunos civiles pueden ver el evento de cerca... y solo me gustaría que estuvieras allí." - Me hizo exhalar con una sonrisa del cumplido que era que me invitara a verlo allí. 

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- "Sería todo un honor para mi Jun. Aunque... no creo que quieras que vaya...." - Le decía mientras le servía la taza de café americano que le había preparado - "¿Myung?" - Me hizo la mueca mas tierna que alguna vez le había visto para negarme que Myung fuera conmigo. - "Hecho. Myung no estará. Pero entonces necesitaría de algún transporte para llegar..." - Ahora su gesto cambió a uno de mucha incredulidad. Como si no hubiera hecho eso por mi ya cientos de veces anteriores - "OK OK ya entendí, esta bien, entiendo, ¿Mañana me indicas a que hora por favor?"

- "Con mucho gusto." - Se detuvo para oler el café - "Whoa... Min-ah, huele bien."

- "¡Lo sé! Hasta a mi me sorprende que traigan estas cosas para acá. Bien... momento de la verdad." - También me había hecho uno, y ambos a la cuenta de 3 lo probamos. 

Era probablemente la cosa más amarga que ambos habíamos probado en toda nuestra vida. Intentamos mantener nuestra compostura y no hacer mueca alguna pero... 

- "EJM.... Creo que esto necesita... un poco de..." - Tosí un poco - "Jun, ¿donde guardas tu azúcar?" -

 

Jun rompió en sus características carcajadas de delfín y tos al mismo tiempo mientras me señalaba una puerta de su amplia alacena. Me levanté corriendo para tomar todo el bote blanco y que los dos le pusiéramos azúcar a eso que quizá había sido etiquetado como café pero realmente era veneno. Los dos vertimos 2 grandes cucharadas en la taza y mezclamos lo más rápido posible. Después de botarnos de la risa un poco más, ambos lo probamos de nuevo, y ahora si era decente. 

- "Jajaja sabes? Debo admitir, no sabe mal. Por si solo, es un poco... radiactivo, pero no está mal."

 

- "Min-ah, nunca había probado uno así, pero tienes razón, jajaja muchas gracias. ¿Sabes? Yo vivo de usar mi garganta, ese primer trago casi me deja sin nada que hacer."

Pasamos otro rato riendo y hablando en la cocina. Al fin ya entendía porque Jun estaba tan nervioso. El evento frente al presidente de Corea era algo que muy pocos idols en la industria habían hecho, sino es que Jun era el único. Me dieron un par de flashbacks de la plática con Myung. La ambición, la necesidad de siempre destacar y ser el mejor en lo que hacía, Jun era ahora la viva prueba de ello. Pero... era tan natural, tan instintivo, era su vida. Y no había cosa que lo hiciera mas atractivo frente a mis ojos. O bueno, quizá su voz. Después de terminarnos 2 tazas de café cada uno, me levanté de mi silla, para masajear a Jun tranquilamente detrás de sus hombros. 

- "Jun, vas a estar bien, te lo prometo. Sé que harás un excelente trabajo."

- "Debo de hacerlo, gracias Min-ah."

- "Y oye...." - me acerqué a su oído de nuevo - "no es la única sorpresa que tengo esta noche para tí, ven conmigo."

Lo tomé de la mano, mientras poco a poco fui apagando todas las luces, menos las que iluminaban solamente el piso de todo el departamento. Jun, dócilmente, caminó detrás de mi, entre el camino de velas que ya habían llenado el pasillo de un aroma frutal, en el momento en el que cruzamos la puerta de su recámara, lo apoyé en contra de la puerta, y me puse de puntillas en mis pies para besarlo de nuevo. Esa adicción de su respiración sobre la mía y sus manos presionando su torso contra el mío usando solamente sus manos en mi espalda baja. 

- "¿Necesitas algo que te distraiga cierto?" - Ya comenzaba a desabotonar su camisa. - "Déjame hacerlo por ti." -

 

Jun no me detuvo en ningún momento. Lo llevé a la tina, que ya tenía el agua caliente, con todos los elementos que había conseguido para nosotros. Aromas frutales, como los que claramente recordaba que le gustaban. Me metí primero a la tina, extendí mi mano para que se uniera conmigo, y así lo hizo. Recargué su espalda con mi torso, y comencé a darle masajes por el cuerpo, comenzando detrás de su cuello, alrededor de sus hombros, en sus brazos... Quizá en un principio no estaba buscando algo para provocarlo aún, pero no fue de mi sorpresa que desde ese momento comenzamos a continuar con los eventos de la noche anterior. O de la mañana anterior. No sabía si era efecto de la adrenalina del café, o hasta de los estimulantes con los aromas por todos lados, o incluso el reflejo en su mirada de la luz de las velas... pero ésta, había sido incluso mejor que la primera vez. O la segunda. O la tercera. O la cuarta.

La mañana siguiente fue un tanto a la anterior, pues a pesar de que pude sentir los brazos de Jun toda la noche, por la mañana ya no estaba. Solamente una nota escrita por él a lado de una taza de café que aún estaba caliente en la amplia mesa enfrente de la cama. 

Min-ah, tuve que salir temprano hoy. Anoche fue lo mejor, gracias a ti creo que hoy no será tan difícil. Enviaré a alguien por ti a las 2 PM en tu oficina. No tendré el celular conmigo en todo el día. Tienes la llave, eres libre de ir y venir aquí si terminas más temprano que yo y no he vuelto a casa. Ve con cuidado a la calle. Disfruta el café. Ya tiene azúcar.

Imposible no sonreír con los detalles de Jun. Continué con mi rutina normal antes de salir a trabajar, ahora había yo pedido personalmente mi coche con cargo al piso donde estaba con Jun.... Y de nuevo pedí a la persona en la recepción que no se preocupara de la limpieza del departamento. Además... ¿quién querría venir a lavar ese baño que estaba lleno de restos de agua de la tina por todo el piso? Porque... bueno... no solo fue en la tina... mejor me guardo mis recuerdos para mí. El día siguió su curso normal, más ahora que si tenía ropa interior y no portaba una camisa de hombre con un maquillaje improvisado.

 

Desde la mañana di aviso a mi jefe que hoy tendría que salir temprano, pero que antes de irme estaría finalizado mi trabajo. También di aviso a Myung que hoy no podría verlo, aunque no me había podido responder en todo el día. Antes de que pudiera darme cuenta, me dieron las 2 de la tarde y yo tendría que salir pues ya me estaban esperando. Dejé todo mi trabajo hecho y rápidamente fui hacia el coche que Jun había pedido para mí. No sabía como explicarlo pero una sensación nueva de nervios y emoción comenzó a recorrer todo mi cuerpo durante todo el camino. Pues ni siquiera había tenido tiempo de digerir de manera correcta que esta sería la primera vez que lo vería presentarse en vivo enfrente de una audiencia. 

Jun tenía razón, y en un pequeño sitio aparte había un puñado de civiles, nadie estaba en ese lugar en ese día por mera casualidad. Todos habíamos sido invitados y teníamos que establecer ante seguridad gracias a quien estábamos allí... Y lo último que quería era hacer el ridículo frente a toda esa gente encargada de seguridad. Dije que venía a acompañar a Kim Junsu en ese día, ganándome algunas miradas entre ellos pero nada extremadamente llamativo y me permitieron la entrada. Jun se lució como siempre en todo el evento. Realmente no tenía nada de que preocuparse... Pues nuevamente me cautivó como la noche anterior, como la mañana anterior, como la noche anterior a esa. Ya se volvían cada vez más y más inútiles mis constantes esfuerzos para aparentar que no empezaba a perder la cabeza por él.

Muy poco Antes de que finalizara el evento, recibí un mensaje de Myung. 

 

- "Min-ah, ¿estás en el evento de la policía?"

- "Si Myung, ¿en donde has estado todo el día? Te mandé mensajes desde la mañana.." 

- "Lo sé, disculpa, he estado algo ocupado hoy. ¿Pero estás allá?"

- "Si Myung, aquí estoy. ¿Sucede algo?"

- "¿Está Jaejoong allá?"

- "Jaae.... ¿qué? No. ¿Porque habría él de estar aquí?"

- "Me dijo que iría, a ver a Junsu para entregarle algo"

- "Ah.... no, al menos no he visto algo de revelo por Jae. Pero.... te envío mensaje si se presenta algo, aunque ya no le veo mucho caso."

- "Hecho. ¿Como va nuestro muchachón?"

- "Jajaja todo perfecto.. Ya casi termina todo, ire de regreso al coche ahora Myung, en un rato te llamo."

Antes de que todos miraran hacia la dirección que la única mujer extranjera tomaría para salir del evento, salí encaminada al coche que me llevaría de regreso al departamento de Jun, cuando de algunos metros detrás de mi escuché un...

- "Min-ah!"

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